Daño renal silencioso y cambios en la función del riñón
La nefropatía hipertensiva puede evolucionar durante años sin síntomas llamativos. Por eso, la evaluación suele apoyarse en la presión arterial, creatinina, tasa de filtración glomerular, examen general de orina y presencia de proteinuria. Cuando hay pérdida progresiva de función, el cuadro puede acercarse a una insuficiencia renal crónica; si existe un cambio brusco en la función renal, también debe distinguirse de una insuficiencia renal aguda.
